viernes, 1 de mayo de 2009

Día Mundial de la Inmunología


El pasado 29 de abril se conmemoró el Día Internacional de la Inmunología, instituido en 2005 por la Federación Europea de las Sociedades Inmunológicas (EFIS), siendo este año más especial por su coincidencia con el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin.

El presidente de la EFIS, Estefan Kaufmann, piensa que 2009 será un año en el que habrá una inclinación a la interpretación de los resultados científicos desde un punto de vista evolutivo y eso tiene un especial sentido para la Inmunología. El sistema inmune y la respuesta inmunológica han evolucionado probablemente como un mecanismo compensador de la naturaleza frente a uno de los agentes más prono-evolutivos, los microbios.

Podríamos considerar que en general los inmunólogos, al igual que Darwin, son un tipo de científicos que, debido a que buscan siempre dar una explicación a lo que observan, pueden hacer grandes contribuciones a la Ciencia. A Darwin le intrigaba conocer si ciertas características que observaba en el hombre eran innatas o adquiridas y si dichas características eran universales o únicas del ser humano. Para ello focalizaba sus investigaciones en cuestiones concretas, tales como el análisis de las características de la expresión de las emociones en los animales y en el ser humano.

La inmunología como ciencia básica y los inmunólogos científicos han contribuido significativamente al avance en el conocimiento científico y biotecnológico en el campo de las ciencias de la salud humana y animal. En los últimos diez años la inmunología ha permitido aplicar dichos conocimientos y tecnologías a la biomedicina, desarrollándose sin precedentes, en paralelo al avance científico, una disciplina clínica de gran impacto en la Medicina: la Inmunología Clínica.

La Organización Mundial de la Salud define la Inmunología como una disciplina que trata del estudio, diagnóstico y tratamiento de pacientes con enfermedades del sistema inmunológico. Las patologías de base inmunológica son en general de curso progresivo y en muchos casos de alta morbilidad y mortalidad y se distinguen por presentar alteraciones clínicas multiorgánicas asociadas a cambios característicos en parámetros biológicos celulares, inmunológicos, moleculares y genéticos. Los laboratorios de diagnóstico clínico inmunológico están basados en la evaluación de dichos parámetros biológicos como herramientas de diagnóstico y monitorización terapéutica.