jueves, 17 de septiembre de 2009

Más de la relación médico paciente


Siguiendo con el tema, transcribo a continuación algunas reflexiones adicionales en torno a la importancia de una adecuada relación médico paciente, publicadas en la página electrónica de la Federación Colombiana de Asociaciones de Ginecología y Obstetricia:

"En muchos aspectos, la medicina que disponemos hoy en día es la mejor que alguna vez haya existido. La tecnología, la especialización y los avances en la investigación y en la práctica han aumentado en forma fantástica los recursos disponibles para la atención.

Varias encuestas a gran escala demuestran que la mayoría de los pacientes está satisfecha con la calidad de atención de su salud, sin embargo, dentro de este amplio panorama de satisfacción y de calidad de atención subsisten algunas importantes áreas de riesgos potenciales asociados con la nueva cara de la medicina moderna:

• Aumento en la tecnología, disminuyendo el lado "humano" de la atención.

• Aumento en las presiones de tiempo, disminuyendo el tiempo de contacto con el paciente.

• Aumento de la especialización, disminuyendo las relaciones de largo plazo con los pacientes.

• Aumento de las expectativas de los pacientes en cuanto a información y/o participación.

Las primeras tres particularidades descriptas pueden resultar en una atención percibida como impersonal, aún deshumanizada. El cuarto factor, especialmente cuando se combina con los otros tres puede resultar en una significativa insatisfacción del paciente con sus riesgos asociados: quejas , cambio de médicos, incumplimiento de las indicaciones y hasta juicios por mala praxis.

¿De qué se quejan los pacientes?

“No me preguntó mi opinión”,“No me explicó hábitos saludables”,“No me explicó efectos adversos”, “No me revisó”, “Me hizo esperar demasiado”, “No alentó preguntas”, “Estaba siempre apurado”, “No le preocupaban mis emociones”

Dado este estado de la medicina moderna, la calidad de la relación médico-paciente cobra aún mayor importancia. El médico de hoy en día está menos propenso a establecer confianza y compromiso entre los pacientes como una parte natural del proceso de atención de la salud. Hoy también es menos probable que los pacientes estén satisfechos y cooperativos si el médico no dedicó explícita atención a la calidad de la relación.