miércoles, 30 de septiembre de 2009

La Crisis de los Sistemas de salud: Más elementos para la discusión


Desde fines de 2008 el mundo padece los efectos de la más grave crisis económica y financiera desde los años treinta. Iniciada en los países industrializados, sus consecuencias han ido extendiéndose por todo el mundo desarrollado y en vías de desarrollo, y a través de distintos sectores, incluido el sanitario.

Según señalan las conclusiones de la reunión Consultiva de Alto Nivel de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de enero de este año, si bien la crisis afecta a todas las naciones, algunas están particularmente expuestas:

a) entre las industrializadas, aquellas que han recurrido a ayudas de emergencia del FMI, y que al momento de enfrentar la devolución de los préstamos deberán afrontar necesariamente recortes en su gasto público, incluido el sanitario. Asimismo, serán particularmente afectadas por el crecimiento negativo de sus economías y por el aumento de las tasas de desempleo.

b) entre las naciones en desarrollo, aquellas que dependen del financiamiento sanitario externo han quedado expuestas a la posibilidad de ver recortadas esas ayudas o donaciones, por la retracción del crédito, de las inversiones directas y de las remesas de inmigrantes.

En todos los casos, existe consenso en torno al hecho que las poblaciones más pobres son las más vulnerables y, en consecuencia, las primeras en verse afectadas. Sin embargo, la crisis alcanzará también a las clases medias, dado que impacta directamente en la capacidad de consumo de la población.

Un reciente estudio de Standard & Poor’s remarcó que uno de los efectos colaterales de las altas tasas de desempleo y los problemas financieros a nivel doméstico (familias endeudadas, depreciación de salarios, etc) ha sido el recorte del uso de servicios sanitarios no esenciales.

Muchos individuos optan por retrasar procedimientos o postergar tratamientos, aún enfrentándose al riesgo de contraer problemas de salud más graves. La pérdida de capacidad de pago por estos servicios de salud asimismo ha dejado a muchas familias con deudas difíciles de afrontar. Una de cada cinco familias ha tenido problemas a la hora de pagar sus cuentas médicas en el año 2008 y más de la mitad de éstas ha pedido algún tipo de préstamo para hacerlo, según informó el New York Times.