viernes, 16 de agosto de 2013

lunes, 12 de agosto de 2013

Adiposidad y rasgos cardiometabólicos. Relaciones Peligrosas


La asociación entre adiposidad y riesgos cardiometabólicos es bien conocida a partir de estudios epidemiológicos, encontrándose una clara relación causal para algunos mientras que para otros no.

Un estudio realizado en el marco del Consorcio de la Red Europea de Epidemiología Genética y Genómica con el objetivo de determinar si existe una relación causa efecto entre esta condición biológica y varios rasgos cardiometabólicos, utilizando un enfoque mendeliano aleatorizado, incluyó 36 estudios cross – section y de cohortes longitudinales, con una muestra de 198.502 individuos.

Los resultados obtenidos a partir del análisis de las variables instrumentales confirmaron la relación existente entre la adiposidad y ciertos rasgos cardiometabólicos como diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico, dislipidemia e hipertensión, además de nueva evidencia que correlaciona la presencia de adiposidad con insuficiencia cardiaca.

Para los rasgos cuantitativos, los resultados del estudio aportaron nueva evidencia que sustenta la existencia de una relación causa efecto entre la adiposidad y la elevación de las enzimas hepáticas (alanin amino transferasa y gama glutamil transferasa) y confirmaron los hallazgos de estudios previos acerca de la relación existente con la presión arterial sistólica y diastólica, la insulina en ayunas, la concentración de glucosa post prandial en una prueba de tolerancia a la glucosa, la proteína C reactiva, los triglicéridos y el colesterol de alta densidad.

De acuerdo con los resultados obtenidos, el estudio aportó nueva evidencia de la relación existente entre la adiposidad y la presencia de insuficiencia cardiaca, así como del incremento de las enzimas hepáticas y confirmó la relación descrita previamente con otros rasgos cardiometabólicos.

Fuente


Fall T, Hägg S; Mägi R et al. The role of adiposity in cardiometabolic traits: A Mendelian randomization analysis. PLOS Medicine. 2013; 10 (6): 1 - 14

domingo, 21 de julio de 2013

Una mirada al pasado...


Revisando en mis archivos, encontré el texto de un discurso que pronuncié en un foro de análisis de la situación de la salud en 1999, respecto al cual me sentí viviendo un deja vu al compararlo con la situación actual de la salud en nuestro país:

Perspectivas de la atención en salud en el siglo XXI

Nos encontramos a las puertas de un nuevo siglo, un mundo convulsionado por la violencia, la crisis de la familia, la descomposición social y la falta de solidaridad, son un triste reflejo del escenario en que se representa el espectáculo de nuestra propia destrucción, un oscuro panorama al que asistimos como espectadores pasivos e indiferentes.

¿Qué papel jugamos los profesionales de la salud frente al cúmulo de problemas que se ciernen sobre nuestra sociedad?

Independiente de la postura que decidamos asumir, sólo existen dos alternativas para elegir: permanecer impasibles y en silencio, justificando nuestras limitaciones y complejos en el hecho de que ya nada tiene arreglo y por lo tanto no vale la pena luchar, o por el contrario, asumir la responsabilidad de construir nuestro futuro, protagonizando el papel principal en este nuevo orden mundial en gestación.

Como responsables de la salud y en ocasiones de la vida de las personas, ejercemos un “liderazgo natural” en la sociedad, sin embargo, los avances tecnológicos, la celeridad de nuestro diario vivir y la predominancia de la productividad de las empresas aseguradoras de la salud sobre la calidad de la atención, han convertido el acto médico en un simple “intercambio comercial”, reduciendo al máximo las posibilidades de contacto personal y llevando a los profesionales de la salud a convertirse en intermediarios en la venta de un servicio.

jueves, 11 de julio de 2013

domingo, 30 de junio de 2013

Medicina humana


La deshumanización de la salud

"El arte de curar demanda virtudes que sobrepasan en número y magnitud a la de la mayoría de los oficios. Quien atiende a un enfermo no puede ser un desalmado, debe sin excepción ser benévolo. Las cualidades que reclama el paciente, son a la vez las que se esperan de la medicina: compasión, caridad, generosidad, bondad, amabilidad, consideración, afecto, diligencia, que no son otra cosa que la expresión de la humanidad en alto grado. Luego la medicina y todas sus afines deben ser la materialización del concepto de humanidad"

L. Murillo

lunes, 13 de mayo de 2013

Salud Ocupacional: El trabajo de Oficina


¿Qué el trabajo de Oficina no cansa? Los expertos coinciden, por ejemplo, en que una persona que trabaja con una computadora ejecuta por día entre 12 mil y 33 mil movimientos de cabeza y de ojos, entre 4 mil y 17 mil reacciones de las pupilas y 30 mil pulsaciones del teclado.

sábado, 4 de mayo de 2013

Recuerdos de juventud: Junta Administradora Local de Barrios Unidos


Mi paso por la política: En los Encuentros Ciudadanos de 1998, como Presidente de la Junta Administradora Local de Barrios Unidos.