miércoles, 16 de septiembre de 2009

El lenguaje médico: Implicaciones en la Relación Médico - Paciente

Con frecuencia se hace referencia a la mala calidad de la escritura de los profesionales de la medicina, haciendo énfasis en las dificultades para su comprensión por parte de los pacientes por medio de la expresión peyorativa "letra de médico".

Independiente de la veracidad o no de las afirmaciones en tal sentido, existe otro elemento fundamental de la comunicación entre el médico y el paciente, en el que con frecuencia, se presentan dificultades de igual magnitud, o aún mayores, que las escriturales: el ámbito de la comunicación verbal.

Y es que la jerga utilizada con cierta prepotencia por parte de los médicos, para darse un aire de pretendida importancia frente a los pacientes o a otros individuos legos en la medicina, dista mucho de ser el vehículo de comunicación adecuado para transmitir la información requerida para la comprensión de la enfermedad acaecida por los mismos y, aún más grave, para la práctica adecuada de las medidas necesarias para la recuperación de la salud.

Hay que trabajar en el mejoramiento de las competencias comunicativas, un pilar fundamental de la actuación profesional.

La empatía: Una competencia médica básica


Para algunos autores, la empatía es una emoción que debe ser cultivada en los estudiantes de medicina como una habilidad necesaria para garantizar la relación médico - paciente. Spiro postula que debe ser considerada como pilar fundamental del cuidado de la salud y el núcleo central de las competencias profesionales, por lo que debe intentar desarrollarse en los futuros médicos a partir de experiencias educativas que fortalezcan la concepción del acto médico como un acto esencialmente humano.

¿Qué estamos haciendo los educadores médicos para promover el desarrollo de la empatía en nuestros estudiantes?

Comentario Completo

Spiro H. Commentary: The practice of empaty. Academic Medicine. 2009. 84(9):1177-1179.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Agonía y Muerte Asistida: la visión de un Anestesiólogo Oncólogo


El doctor Tulio Velásquez, anestesiólogo oncológico, presenta un interesante artículo acerca de la etapa final de la vida y los efectos de la muerte asistida en estos pacientes, del cual transcribo a continuación algunas reflexiones de interés:

"Al sufrir una enfermedad terminal, la persona afectada se tiene que enfrentar al hecho de morir en un tiempo muy corto. Esto lleva a ese individuo a plantearse una serie de interrogantes: ¿habrá dolores severos?, ¿será larga la agonía?, ¿la familia sufrirá mucho al estar a mi lado?, ¿es legal, moral y éticamente aceptada la muerte asistida (eutanasia)?, ¿hay opciones para morir apaciblemente?

Para comenzar, tendríamos que iniciar hablando de que la agonía o los últimos días de vida es el fenómeno que precede a la muerte cuando ésta ocurre en forma lenta; tal situación se manifiesta por un deterioro físico severo, debilidad extrema, trastornos de la conciencia, dificultad para la ingesta de alimentos o líquidos, incapacidad para relacionarse con otras personas, postración. Al identificar en forma correcta esta agonía, se produce un cambio en la actitud profesional del médico a cargo, ya que va a aplicar mayores medidas de intervención y a detectar nuevas necesidades en la fase agónica, las cuales se reflejarán en el plan de tratamiento y cuidados.

Al ver que un paciente se va deteriorando progresivamente y que a pesar de seguir con un esquema de tratamiento no presenta mejoría alguna, conviene hablar con el paciente y su familia y exponer lo que pasa. No hay que temer a la reacción de ninguno de los miembros porque lo que las personas quieren es que su médico les hable con franqueza y sinceridad, sin ocultar ni engañar a ese ser querido que se encuentra enfermo.

Al mencionar esta situación, tenemos que explicar todas las posibles opciones que se pueden esperar en el transcurso de esta etapa de agonía, pero a la vez hay que darles todas las probables soluciones para así evitar la aparición de situaciones que produzcan un mayor grado de ansiedad en la familia.

Por todo esto, los médicos paliativistas y algólogos deben ser capaces de aliviar dolores severos mediante el uso racional de medicamentos analgésicos (desde antiinflamatorios, opioides débiles y fuertes, así como coadyuvantes) ya establecidos en la escalera analgésica de la OMS. No sólo hay que enfocarse en el aspecto físico, debemos dar importancia al psicológico, social y espiritual del paciente y su familia, ya que si tomamos en cuenta todas estas facetas, la comodidad y grado de satisfacción que se brinda es mucho mayor".

Artículo completo en:

La salud: Un derecho fundamental


La Sala Segunda de Revisión de la Corte Constitucional, profirió la Sentencia T-760 de 2008, donde resolvió veintidós acciones de tutela, en las que se solicitaba proteger el derecho a la salud. Veinte de ellas, fueron presentadas por personas que requerían acceder a un servicio de salud. Las dos restantes fueron presentadas por una EPS (Sanitas) que pedía al Ministerio de la Protección Social, en un caso, y al Consejo Superior de la Judicatura, en otro, que se ajustara la regulación en materia de recobros al Fosyga.

La Sentencia T-760 de 2008 tiene 411 páginas, en la cuáles se incluyen dos anexos (uno con los antecedentes detallados de cada uno de los casos y pruebas decretadas por la Corte, y otro con la génesis y evolución del derecho a la salud en el ámbito internacional e interamericano, principalmente de los tratados que forman parte del bloque de constitucionalidad). En la sentencia se resuelven 13 problemas jurídicos, nueve de ellos derivados de los casos concretos, 4 de ellos atinentes a las fallas en la regulación y en la vigilancia del sistema de salud.

A manera de resumen, La Corte Constitucional reiteró que “el derecho a la salud es fundamental”. Ello no significa que sea absoluto. Sin embargo, como cualquier derecho fundamental, la salud tiene un núcleo esencial que debe ser garantizado a todas las personas. Además, el ámbito de dicho derecho puede ser objeto de limitaciones que, para ser admisibles, deben estar justificadas a la luz de los principios de razonabilidad y proporcionalidad.

Dice la Corte que el derecho fundamental a la salud, comprende, entre otros, “el derecho a acceder a servicios de salud de manera oportuna, eficaz y con calidad, una utopía que parece alejarse cada vez más de la realidad.

Más información:

jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Y los personajes de las historietas?

¿Los Super Héroes también envejecen?

Depresión: Una epidemia silenciosa


En 20 años, la depresión se convertirá en la enfermedad que más padecerán los seres humanos, superando al cáncer y los trastornos cardiovasculares, afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según la organización, este trastorno mental será el mayor problema de salud para las sociedades, tanto económica como socialmente.

Y sin embargo, agrega la OMS, la mayoría de los países en desarrollo actualmente sólo gastan menos de 2% de sus presupuestos nacionales en servicios de salud mental. La advertencia fue hecha durante la primer Cumbre Global de Salud Mental que se lleva a cabo en Atenas. Durante la reunión de cinco días se espera debatir lo que los organizadores llaman la crisis en los servicios de salud mental en el mundo.

Según la OMS, actualmente más de 450 millones de personas están directamente afectadas por algún trastorno o discapacidad mental, y la mayoría de éstas viven en los países en desarrollo.
"Las cifras de la organización muestran claramente la magnitud del problema y sus probabilidades de que sea cada vez más grande" dijo a la BBC el doctor Shekhar Saxena, del Departamento de Salud Mental de la OMS.

"Tanto es así que en 2030 la depresión será, entre todos los trastornos de salud, el que causará la mayor carga de salud", agrega. Cuando se habla de "carga", explica el experto, se considera la medida de años perdidos de vida debido a una muerte temprana o a una discapacidad severa causadas por una determinada enfermedad, que en este caso es la depresión.

El doctor Saxena afirma que la depresión actualmente es mucho más común que otras enfermedades más temidas, como el VIH-Sida o cáncer, no obstante, agrega el experto, la depresión es uno de esos temas de los que la gente no suele hablar mucho, sobre todo cuando la persona es la afectada. "La llamamos la epidemia silenciosa porque a menudo pasa sin ser reconocida" dice el psiquiatra de la OMS.